Argentina - Producción porcina
La producción porcina, nuevamente con un futuro incierto
Durante el año 2.004 desde diferentes ámbitos oficiales se desarrolló una intensa campaña para fomentar en nuestro país el aumento de la producción porcina, partiendo de la premisa ¿Por qué la Argentina no es una gran productora de carne de cerdo, teniendo todos los requisitos necesarios para lograrlo?
La actividad porcina es viable para el desarrollo de pymes familiares agropecuarias no sólo por el beneficio económico que aporta, sino también por la disminución de riesgos, la generación de empleo, y la posibilidad de expandir la empresa o subdividirla.
Cos este fin la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación en conjunto con el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires, convocó una importante cantidad de profesionales del agro provenientes del Programa “Cambio Rural” y Municipios Bonaerenses con el fin de realizar un Curso de Capacitación Porcina, con el fin que sean agentes de difusión y apoyo para los productores de sus diferentes distritos y así se adopten las nuevas estrategias económicas y prácticas para incrementar la producción.
El objetivo de capacitar a profesionales para asesorar a productores con el fin de mantener la actividad porcina en empresas mixtas permitirá incrementar niveles de ganancia y disminuir riesgos de pérdidas económicas. Esta tendencia se acentúa cuando se realiza con mayor eficiencia productiva y menores costos de producción
Este curso fue dictado por los más destacados especialistas provenientes de los ámbitos tanto oficiales como privados desarrollándose en la EEA Pergamino y finalizando en “Fericerdo 2005” en la EEA Marcos Juárez.
Vale la pena destacar el éxito de la exposición ya que con una asistencia de más de 4.000 personas y un panorama radicalmente distinto a otras ediciones donde se debatía para qué seguir en la producción hacia una avidez de información tanto de los que siguen en carrera como para los que hacen números con expectativas de diversificar la producción.
El intercambio permanente de información entre productores y técnicos dejó un muy en claro que la capacidad productiva y el conocimiento técnico, ya sea en genética o sistemas integrados de producción no son la limitante que daría respuesta a la pregunta planteada al inicio.
Por el contrario existe todo un conjunto de oportunidades para lograr una gran producción nacional que bien podría abastecer un consumo hoy muy por debajo de los niveles históricos y que bien podría sustituir en la mesa de nuestro hogares a la carne bovina, que se encuentra inmersa en medio de una gran controversia política -económica.
Entonces surge la pregunta ¿Por qué no podemos incrementar sustentablemente la oferta de carne de cerdo nacional?
La respuesta se encuentra en el análisis de la fuerte agresividad competitiva que tiene Brasil, siendo el 4º productor mundial en productos cárnicos de origen porcino y la frágil, casi inexistente, política de importación que sustenta nuestro país.
Hace unos pocos días, se dio a conocer una noticia que para muchos ha pasado inadvertida, quizás velada por la controversia del precio de la carne bovina, que pone otra vez en jaque la posibilidad del desarrollo porcino nacional.
Habilitan el ingreso de carne porcina de Brasil
El 18 de enero pasado las autoridades sanitarias autorizaron la importación de carne porcina fresca sin hueso desde los estados brasileños de Santa Catarina y Río Grande do Sul que se encontraban suspendidas de manera preventiva luego de que a fin del año pasado se registraran focos de aftosa en bovinos en jurisdicciones aledañas.
La autorización, dispuesta por las direcciones de Sanidad Animal y de Fiscalización Agroalimentaria, comprende las carnes provenientes de animales que nacieron y permanecieron sin interrupción en estos dos estados hasta su faena en establecimientos autorizados para exportar a la Argentina y que sólo se dediquen a procesar porcinos de estas jurisdicciones.
La autorización se basa, según consta en el texto de la disposición publicada ayer en el Boletín Oficial, en que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) considera la posibilidad de autorizar el ingreso de carne fresca bovina deshuesada desde esas regiones brasileñas porque mantienen el status de zona libre de aftosa con vacunación, suspendidos entre septiembre y octubre a 12 estados por la Organización Internacional de Epizootias (OIE).
Panorama complicado
Esta actividad ha venido soportando una crisis de varios años. En este proceso muchos productores desaparecieron; otros redujeron sus planteles e inversiones, afectando niveles de producción y productividad. Desde varios sectores, se afirma que existen condiciones favorables para la recomposición de la actividad, basados fundamentalmente en un análisis de la relación precios capón/maíz que registra valores superiores a 10:1.
Pero los esbozos de reactivación en el sector porcino durante el 2004 se vieron reflejados por la contratación, vista a nivel local, de pedidos de presupuestos muchos de ellos concretados en los trabajos de construcción de nuevas pista de engorde, galpones y parideras que durante el mes en curso sufrieron una abrupta suspensión.
La importación de carne porcina brasilera, coloca a los productores locales, una vez más, ante una posible pérdida de rentabilidad para competir con precios agresivamente subsidiados por “nuestro socio” del Mercosur, que indudablemente conllevará a la retracción del fugaz intento de reactivación.
Las desigualdades que se observan entre la producción de ambos países es significativa Brasil produce 3.800.000 tn/año, contra 180.000 tn/año de Argentina, sumado al fuerte apoyo estatal con subsidios que favorecen a los productores brasileros, coloca a nuestro productores en una competencia asimétrica con escasas posibilidades de resultar airosos.
Es innegable la importancia de la producción porcina ya que es una de las actividades agropecuarias de importancia tanto en la Provincia de Buenos Aires, como en la región centro sur de la provincia de Córdoba, tanto por la movilidad de recursos que ocasiona como por su capacidad de generación de empleo. Solamente en Córdoba se concentra más del 30% del stock nacional y el 82 % del provincial; y la actividad es desarrollada principalmente por pequeñas y medianas empresas mixtas, con productividades anuales que varían entre los 1.000 a 1.600 Kilogramos de carne anuales por cerda madre.
Las contradicciones que a diario se sintetizan en estériles discusiones cargadas de fuertes dosis de ideología ponen sobre el tapete la ausencia total de una política que priorice la producción a largo plazo para abastecer tanto el consumo local como las crecientes demandas de carnes frescas que llegan desde el exterior.
Tenemos todos los insumos necesarios para producir en abundancia pero la miopía coyuntural impone medidas que conducen a decisiones totalmente contrapuestas al incremento tanto del stock porcino como así también del bovino, sigamos confrontando productores y gobierno y así nuestros vecinos seguirán de parabienes.
Fuente: Ciudad de rojas
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